La pared.

 


 A veces me encuentro contemplando la pared, le falta color, nada la adorna, la habitación se llena de música y mi alma ansia por la calma pero me es inevitable pensar en las cosas que callo. 


Enciendo un cigarro y me encuentro bailando con mi soledad y me olvidó de todo por un momento hasta que me encuentra la certeza de que soy más que las heridas que me han tomado tiempo sanar. 


Me recuesto y vuelvo a contemplar la pared, ya no me fijo en lo vacía que esta pero cierro los ojos y se que podría pintarla de cualquier color pero si, me gusta que sea un lienzo en blanco y que en la habitación siempre haya música por si me apetece bailar. 

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