Y te dije adiós.
Te dije adiós con lágrimas en los ojos y el corazón ardiendo, te vas y nuestros caminos no se volverán a cruzar, sin embargo estaré viéndote desde lejos y sonriendo porque tus sueños se hacen realidad y ahí estará esa parte de mí que siempre te pertenecerá a ti, cómo las aves que pertenecen al cielo, y los te quiero que nunca te dije que desde ya te echan de menos.

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