No te olvido aún si tú me olvidaste.
Hace tiempo que no escucho el sonido tu voz, mi memoria la ha olvidado.Tú aun si padecías de Alzheimer me enseñaste que la mente olvida, el alma y corazón no.
Los días corren y aunque no quiero siento que olvido tu sonrisa, me pregunto si ahora tendrías el cabello más gris o blanco, me quede con las ganas de ver tu cara de porcelana con muchísimas más arrugas, te extraño y extraño tus manos arrugaditas.
Recuerdo que nadie confiaba en mi pero tú hasta me llamabas para que peinara tu cabello aun sabiendo que ni yo podía peinarme, lo único que pedías es que tuviera cuidado. Recuerdo que no solo me confiabas tu cabello si no que tú siempre confiaste en mí.
La última vez que nos viste a pesar que no recordabas nuestros nombres, te brillaron los ojos y juro que se reflejaban en ellos tanto amor y mientras llorabas nos pediste que nos quedáramos a cenar contigo aunque te frustrabas intentando recordar nuestros nombres querías comer frijoles en tu mesa con nosotros. Aun si pasaron los años siempre que recuerdo nuestra última comida, nuestro último momento, nuestro último recuerdo vivido en este plano terrenal se me llenan los ojos de lágrimas y me aferro a ese recuerdo porque si siento que me quedo sin aire de la falta que me haces, recordar tu rostro ese día me recuerda respirar.
Sé que no recordabas con exactitud pero en tu interior sabias que algo estaba pasando y ojala no hubieras pasado tus últimos años llorando sin saber por qué.
Discúlpame si ya no regrese a tu casa, si no he visto las flores de tu jardín espero que alguien las esté cuidando, me gustaría ver con mis propios ojos cada rincón de tu casa, cada espacio que hiciste tan tuyo pero hay lugares a los que es difícil regresar cuando ya no está quien llenaba de luz hasta el rincón más oscuro, cuando ya no escucharas la risa de quien habitaba el hogar, quien pintaba las paredes ya coloridas con su esencia.
Para nosotros no habrá un mañana, un fin de semana para poderte volver a ver pero espero que si estas algún lado, si el cielo existe puedas vernos, puedas verme o puedas visitarme porque te extraño.
Espero que si el cielo existe y estas ahí, tu mente ya no sea una hoja en blanco, espero que si estas en alguna parte sonrías al vernos y sientas el amor con el que aún te guardamos, porque te fuiste de este plano con la mente en blanco pero dejando en nuestra memoria un sinfín de historias en las que eres la protagonista y aunque poco a poco el olvido nos quiere alcanzar nuestro corazón y el alma no te olvidan.
Espero que si algún día el olvido me alcanza, alguien se encargue de hablarme inesperadamente de ti y de quienes he amado y me han amado porque quizás mi mente olvide pero sé que el corazón y el alma nunca olvidaran lo que sintió.
Y si algún día llega la vejez y trae consigo una enfermedad como el alzheimer solo espero haber amado tanto como tú me amaste y amaste, para que quienes cuando me vean a los ojos sean testigos de lo que yo fui testigo contigo, y ojala encuentren consuelo en ellos y les hagan saber que quizás no recuerdo sus nombres u otras cosas pero que si mis ojos brillan es porque los ame y no importa que, los seguiré amando.
Ojala algún día me recuerden con tanto amor como yo te recuerdo a ti.
Yo no te olvide, no te olvido. Aunque en tus últimos años de vida tú hayas olvidado mi nombre, quien era, nada de eso importa porque me enseñaste que la mente olvida pero lo que el corazón y el alma sintió NO.
(Mi abuela Lucila Contreras falleció el 13 de noviembre del 2013, sus últimos años de vida vivió con Alzheimer)
Para mí es un regalo ser capaz de recordarla aunque con el tiempo los recuerdos se vuelvan un poco lejanos. Así como me brotan las lágrimas al recordarla al final término con una sonrisa.
“No olvidemos a quienes nos olvidan”.
21 De Septiembre Día Mundial del Alzheimer.

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